
Dimax News
03-01-20206
Caracas / Washington.— La madrugada de este viernes estuvo marcada por uno de los episodios más graves y delicados en la historia reciente de América Latina. Estados Unidos lanzó un ataque militar a gran escala en territorio de Venezuela, con operaciones aéreas y terrestres que provocaron fuertes explosiones en Caracas y en otras regiones del país, además de un despliegue sin precedentes de fuerzas especiales.
De acuerdo con el gobierno de Estados Unidos, la operación tuvo como objetivo central la captura del presidente venezolano Nicolás Maduro, a quien Washington acusa desde hace años de encabezar un régimen vinculado al narcotráfico y a violaciones sistemáticas de derechos humanos.
Explosiones, sobrevuelos y caos en la capital
Durante la noche y primeras horas de la madrugada, habitantes de Caracas reportaron múltiples explosiones, sobrevuelos de aeronaves militares a baja altura y cortes intermitentes de energía eléctrica. Las detonaciones se escucharon en distintos puntos de la ciudad y en zonas cercanas a instalaciones estratégicas, generando pánico entre la población.
Videos difundidos en redes sociales mostraron columnas de humo, alarmas activadas y calles parcialmente desiertas, mientras unidades militares venezolanas se movilizaban de forma urgente.
Washington asegura: Maduro fue capturado
Horas después del inicio de los ataques, el presidente estadounidense Donald Trump declaró que la operación fue “exitosa” y que Nicolás Maduro había sido capturado junto con su esposa y trasladado fuera de Venezuela. Sin embargo, no se ofrecieron detalles sobre el lugar donde se encontraría detenido ni se presentaron pruebas públicas inmediatas.
El anuncio provocó una sacudida política global y abrió un escenario de enorme incertidumbre sobre el futuro inmediato del país sudamericano.
Reacción del gobierno venezolano
Desde Caracas, altos funcionarios del gobierno venezolano denunciaron el ataque como una “agresión militar extranjera” y aseguraron que no tenían confirmación oficial sobre el paradero del presidente Maduro. Las autoridades declararon estado de emergencia, ordenaron el despliegue de las Fuerzas Armadas y llamaron a la población a mantenerse alerta.
El ministro de Defensa afirmó que Venezuela “resistirá cualquier intento de ocupación o intervención”, mientras se evaluaban los daños materiales y posibles víctimas.
Tensión internacional y preocupación regional
El ataque ha generado alarma inmediata en la región y en la comunidad internacional. Gobiernos de América Latina, Europa y organismos multilaterales han seguido con atención los acontecimientos, ante el riesgo de una escalada mayor y de un impacto humanitario dentro de Venezuela.
Analistas coinciden en que este hecho marca un punto de quiebre en el conflicto entre Washington y Caracas, con consecuencias políticas, económicas y sociales todavía imprevisibles.
Un escenario abierto
Hasta el cierre de este artículo, la situación continúa en desarrollo. No existe confirmación independiente sobre el estado físico ni el paradero de Nicolás Maduro, mientras la población venezolana permanece en vilo ante uno de los episodios más críticos de su historia contemporánea.
Lo ocurrido esta noche reconfigura el tablero político regional y abre una etapa de incertidumbre cuyos alcances aún no pueden medirse con claridad.
