El frío enero
Carpe Diem El frío enero Por Manolo Victorio Un secretario de despacho nunca renuncia. Jamás le entrega el documento de la dimisión al jefe; es impensable en el ritual político, es —por añadidura— un suicidio insolente cuando el jefe es un gobernante. El colaborador se va hasta que el jefe lo considera pertinente. No antes, ni después. La renuncia…

