Franciscanos vs gandallas

Carpe Diem

Franciscanos vs gandallas

Por Manolo Victorio

La burda estampa parida por la cámara de senadores de la república es un retrato despreciable de la degradación política.

Es una postal retrograda que pinta de cuerpo entero, con una profundidad aberrante, la política en México.

Qué vergüenza.

Qué bajo nivel legislativo, que espectáculo quintopatiero; ni siquiera de barrio porque en la barriada los convocados al tiro deben responder a puño limpio un desaire, insulto o agandalle, so pena del desprecio perenne de la pandilla.

Esta vergonzante aportación mexicana al mundo nos deja mal parados a los mexicanos, arquetipos latinos de pendencieros, buenos para el tequila y más para los amoríos.

La escena retrata el momento de la realidad política mexicana.

Significa también una cortina involuntaria, levantada para sesgar el torrente informativo que nos inunda desde la oficina del juez Brian Cogan, encargado de juzgar al viejo narcotraficante Ismael «El Mayo» Zambada García, el «Scarface» del triángulo dorado mexicano que les metió 1.5 millones de toneladas de cocaína a los gringos.

Los directamente involucrados en la cantaleta judicial del «Mayo», quien dijo lo que ya sabíamos, excepto las cifras del exitosísimo negocio del trasiego de drogas, personas y combustibles que generan en cash, más de 58 mil millones de dólares anuales, debieron tomar el jaloneo de comadres en el senado como una autentica bocanada de oxígeno.

Los migrantes mexicanos que se parten el lomo en Estados Unidos y Canadá, sudando cada dólar que envían a México, y los narcos, son las dos industrias más boyantes en este país.

Volviendo al enfrentamiento entre gandallas de barrio, representado por el senador priista Alejandro Moreno Cárdenas «Vandalito» —Osorio Chong dixit— y los franciscanos que se volvieron impíos y desgraciados (cayeron de la gracia del pueblo, hablando en términos bíblicos), representados por el senador morenista Gerardo Fernández Noroña, sería bueno poner en la balanza quien pierde y quien gana en este juego de manos.

La crisis necesariamente le llegará como efecto boomerang a Claudia Sheinbaum Pardo, quien no pudo paladear un buen café luego de que la consultora Encuesta Mitofsky publicara en El Economista que la presidenta llega a su Primer Informe con 71% de aprobación ciudadana.

Hasta eso le escamotean en el legislativo.

Que país.

En el rasero maniqueísta «que postula una lucha eterna entre dos principios opuestos, el bien (luz) y el mal (tiniebla), como a una tendencia, de uso despectivo, a interpretar la realidad de forma dicotómica, oponiendo de forma simplista y radical lo bueno y lo malo» (IA), la opinión pública se ha dividido en dos bandos, en el simplismo mexicano que acerca, compagina y empatiza, o bien, que excluye, odia, discrimina y aparta al adversario, como en un partido de futbol.

En este Ying-Yang patriotero, muchas reacciones se han decantado por el gandalla tricolor, Alejandro Moreno Cárdenas, apoyado en animo exacerbado por quienes no comulgan con la cuatrote o porque desprecian el estilo de hacer política del senador Noroña, bravucón con las mujeres, «paniaguado» como él mismo dice, cuando se trata de enfrenarse a otro varón.

El rechazo creciente contra el senador Noroña se da por la contrariedad en la tesis discursiva, que no ideológica, que auto justifica un cansancio de los hábitos franciscanos en la política mexicana, para cambiarse de una vecindad del barrio de Santo Domingo a una residencia de 12 millones de pesos, ubicada al pie del cerro del Tepozteco, en Morelos.

La ira encendida de la opinión pública medianamente versada e instruida en este país, se asienta en la contradicción, en la violación cínica, descarada del encendido discurso de ser parte del pueblo; pero sólo en la narrativa.

Los otros, priistas, panistas, verdecologistas, petistas y emecistas también son parte de esa fauna política rastrera, despreciable y corrupta; solo que no se rasgan las vestiduras en la tribuna.

El cinismo se exterioriza, exhiben su desvergüenza con coches importados y mansiones millonarias como la que posee Alito Moreno en Campeche.

Eso ya lo sabemos, ya conocemos la etiqueta autodefensiva del «ellos robaron más» de la neo clase política emergida en el morenismo.

Lo que ofende a una parte la población es la traición, la felonía ideológica construida fast track en la filosofía del «no somos iguales», que se derrumba con las vacaciones en Japón, la Isla de Capri y las cenas de 50 mil pesos, justificadas en el cansancio producido por «extenuantes» jornadas de trabajo, rompiéndose el lomo por los pobres en el quehacer partidista.

En este triste espectáculo de nuestros héroes de la patria chica, quienes perdemos somos los ciudadanos, los electores que cada elección sufrimos una catarsis provocada por la ausencia total de ética entre la clase política que nos representa, para mal, pero que nos representa.

Nos volvimos a equivocar.

En el marco de este espectáculo rastrero, denigrante por los cuatro costados, que lejos de la altura de miras, del amor a la patria, del ejemplo escrito en sangre por el senador chiapaneco Belisario Domínguez, a quien le arrancaron la lengua, después de asesinarlo por órdenes de Victoriano Huerta.

El comiteco volvería a morirse al observar el nivel patibulario y corriente que demostraron los senadores Alejandro Moreno Cárdenas y Gerardo Fernández Noroña.

Vaya calidad discursiva, arreglar sus diferencias con cachetadas guajoloteras en la tribuna más alta de la nación.

Donald Trump debió ordenar por el botón rojo un doble McTrío de McDonald’s en el escritorio de la sala oval de la Casa Blanca, pitorreándose de la tragicomedia mexicana.

«Only in México» dirá el republicano que nos tiene con el pie en el pescuezo.

Pobre México.

Quizá en el agandalle espontaneo el triunfador mediático sea Alito Moreno. Ya no tiene más que perder.

Por el contrario, a la bancada morenista, al partido, al movimiento, a las estructuras de poder del Movimiento de Regeneración Nacional, la conducta del indefendible e incombustible —cabezal notiveriano— del senador Noroña debe significar ya, a estas alturas, un pesado fardo en las alianzas tejidas en la conservación del poder.

Habría que reflexionar el comentario editorial del periodista Ciro Gómez Leyva:

¿Qué le ha aportado a la política el señor Noroña?

Por lo pronto, luego de los jalones de mangas, la cachetada y el zape final a Noroña, la opinión pública sigue creyendo que los catorrazos que le propinó el comediante Franco Escamilla al youtuber «Escorpión» Dorado, fueron más reales.

Hasta las cómicas e hilarantes peleas de Jorge Kahwagi Macari levantaban más morbo entre la gente.

Una enseñanza para los alumnos de comunicación es la actitud del cameraman del Senado, Emiliano González, quien no soltó el bastón del teléfono que grabó en 360 grados los empujones y las patadas que le propinaron los camorreros priistas, ya estando en el suelo.

Eso es profesionalismo y no nimiedades y pretextos.

La toma se logra, aun que te dejen como santocristo con cabestrillo y collarín.

Si los morenos quieren echarle el guante correccional a «Vandalito», ahí tienen una oportunidad de oro.

La Fiscalía Especializada en Combate a la Corrupción del Estado de Campeche acusó formalmente al líder priista por el presunto desvío de 83.5 millones de pesos cuando gobernó el Estado sureño, entre 2015 y 2019.

Sin embargo, parece ser que todo pasará al diario de los debates de escandalo en el Senado de la República.

… de otro costal.

Rosa María Hernández Espejo, es alcaldesa electa del Puerto de Veracruz en el lenguaje electoral.

En la praxis, atiende ya los asuntos públicos del municipio más importante del estado. Es la presidenta municipal de facto.

Empresarios, emprendedores, representantes de cámaras de comercio y empresariales se quejan del abandono de la ciudad, buscan en Rosa María una interlocución valida en la gestión para que haya orden en la ejecución de la obra que tiene paralizado el centro histórico.

La alcaldesa Lobeira ya no difunde ni comunicados oficiales.

Ha cerrado la cortina en estos cuatro meses críticos de la transición, dejando toda la responsabilidad a la morenista que aún no rinde protesta.

Sin embargo, Rosa María, metida ya en la dinámica de la gobernanza, anunció que arrancará un censo para identificar a jóvenes universitarios y a jefas y jefes de familia en situación vulnerable, con el objetivo de planear los programas sociales que se implementarán desde el inicio de su administración.

La alcaldesa electa explicó que esta captura de información permitirá complementar los programas sociales del gobierno federal y estatal, y destacó que la educación y el bienestar serán prioridad en el puerto de Veracruz.

Los alumnos de universidades públicas recibirán una beca de transporte, mientras que las jefas y jefes de familia en situación vulnerable recibirán vales de despensa que podrán canjear en tienditas locales, apoyando también a la economía social.

No habrá curva de aprendizaje porque Rosa María se ha echado a priori al municipio a cuestas, aun sin disponer del presupuesto público.

Rosa María demuestra que el acercamiento y la escucha con e pueblo no fue fiebre electoral.

Ahí está, todos los días, sirviendo, escuchando, construyendo.

columnacarpediem@gmail.com