
Dimax News
04-01-2026
Cada año, millones de personas asocian el 6 de enero con la llegada de los Reyes Magos, los regalos y la tradicional rosca. Sin embargo, en muchas parroquias católicas la Epifanía del Señor se celebra en domingo, lo que suele generar confusión entre los fieles. ¿Se cambió la fecha? ¿Está mal celebrar Reyes el día 6? La respuesta es más simple —y más profunda— de lo que parece.
Qué es realmente la Epifanía
La palabra Epifanía proviene del griego epipháneia, que significa manifestación. En el cristianismo, se refiere al momento en que Jesús se manifiesta al mundo entero, representado simbólicamente por la visita de los Magos de Oriente, personajes que no pertenecían al pueblo judío.
Más allá del relato tradicional, la Epifanía es una solemnidad central del calendario litúrgico, porque subraya que el mensaje de Jesús no es exclusivo, sino universal.
El 6 de enero: tradición histórica
Durante siglos, la Epifanía se celebró de forma fija el 6 de enero, fecha que quedó profundamente arraigada en la cultura popular. De ahí nacieron costumbres como:

- Los regalos de Reyes
- La rosca
- Las representaciones de los Magos
- Las celebraciones familiares
- Estas prácticas se mantuvieron vivas incluso cuando la asistencia a misa entre semana comenzó a disminuir.
Por qué la Iglesia la celebra en domingo
En muchos países, entre ellos México, la Iglesia Católica determinó que la Epifanía se celebre el domingo más cercano al 6 de enero. Esta decisión no altera el significado de la festividad, sino que busca:
Facilitar la participación de más fieles
Darle mayor relevancia pastoral
Evitar que una solemnidad tan importante pase desapercibida entre semana
Es decir, no se cambió la fiesta, solo se reordenó su celebración litúrgica.
Liturgia y costumbre: dos planos distintos
Aquí está el punto clave:
la liturgia oficial y la tradición popular no compiten entre sí.
La Iglesia celebra la Epifanía en domingo.
La sociedad mantiene el 6 de enero como Día de Reyes.
Ambas conviven sin contradicción. La primera se centra en el significado teológico, la segunda en la expresión cultural y familiar.
Más allá de los Reyes
Aunque popularmente se habla de “los Reyes Magos”, la Epifanía va más allá de ellos. El centro de la celebración no son los visitantes, sino Jesús, reconocido como luz para todos los pueblos, sin distinción de origen, lengua o cultura.
Una fecha, un mensaje vigente
En tiempos de polarización, la Epifanía recuerda una idea esencial: la fe como encuentro, no como exclusión. Tal vez por eso la Iglesia insiste en darle un espacio central dentro del calendario, aun cuando la fecha exacta varíe.
Porque al final, más importante que el día es el mensaje que se celebra.
Nota editorial Dimax News
La Epifanía no se mueve por capricho ni se pierde por celebrarse en domingo. Cambia la fecha, pero permanece el fondo: un mensaje de apertura, reconocimiento y esperanza que trasciende tradiciones y calendarios.

