
Una vez más, la presa Yuribia en el sur de Veracruz ha sido el escenario de un conflicto que afecta el suministro de agua potable a más de trescientas mil familias en los municipios de Coatzacoalcos, Minatitlán y Cosoleacaque. Esta vez, un grupo de habitantes y agentes municipales de 23 comunidades, encabezados por el edil de Tatahuicapan, Eusebio González Hernández, cerraron las compuertas de la presa argumentando incumplimientos por parte del gobierno estatal en la realización de obras en las comunidades serranas del sur de Veracruz.
Después de tomar las instalaciones del acueducto y desalojar al personal que opera la planta, los manifestantes han afirmado que no reabrirán las válvulas de paso hasta que un representante del estado baje a la zona y se realicen las obras requeridas. Las demandas incluyen la escasez de recursos para trabajar en obras de pavimentación en la región, así como mayor personal para el Hospital de Tatahuicapan. Este es el segundo cierre que realizan los pobladores en lo que va del año, recordando el cierre pasado en mayo, tras el cual lograron un acuerdo con los ayuntamientos beneficiados.
La noticia ha generado sorpresa e indignación entre los habitantes de Coatzacoalcos, quienes a través de redes sociales piden que no se permitan más cierres a la presa que terminan afectando el servicio a gran parte de la población. Hasta el momento, los alcaldes de los municipios afectados no se han manifestado al respecto.
